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martes, 2 de abril de 2013

Take, o la perla japonesa del Barça

Hace unos días me preguntaba un amigo que por qué había dejado de escribir el blog. La verdad, por pereza, aparte de que soy una de las pocas afortunadas que ha encontrado trabajo en mitad de la crisis.

El caso es que me hizo hincapié en que volviera, que echaba de menos leerme. Y, sinceramente, detalles como ésos son los que me han hecho volver a estar sentada frente a la televisión con el portátil, a punto de que empiece el partido de Champions entre el PSG y el Barça. 

Es fácil ponerse a escribir de fútbol estos días, inmersos en cuartos de la Liga de Campeones, aunque con la Liga más que decidida (con permiso del Real Madrid).

Pero, no es de profesionales de quien quiero hablar en este renacimiento de "Tiempo de descuento". A colación de una noticia que leía hoy en El País (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/01/actualidad/1364846120_892250.html), en la que se observaba el hecho de que el Tribunal Supremo se está cuestionando los contratos de las promesas del fútbol, esta entrada va a hablar de eso, de cantera.

Esta Semana Santa he tenido la oportunidad, como muchos de vosotros, de ver algunos de los partidos de los diversos campeonatos de base que se han disputado en España. Pues bien, en el MIC 2013 (Mediterranean International Cup) he descubierto a un pequeñajo que me ha puesto los vellos de punta. Es japonés y alevín (junio 2001) y se llama Takefusa Kubo. Juega de delantero en el Alevín A del FC Barcelona y el niño es una perla digna de ver.

A 1 de noviembre de 2012, el nipón llevaba 21 goles en 6 partidos. Este chiquillo tiene una visión del juego espectacular, un toque de balón que deja con la boca abierta y un olfato de gol que no tiene nada que envidiarle al 10 del primer equipo.





Take, como lo conocen sus compañeros, estuvo en el ojo del Real Madrid, pero finalmente fichó por el club azulgrana, convirtiéndose en el primer jugador japonés de la historia del club catalán.

No se puede decir, con los 12 años que está a punto de cumplir, que vaya a ser uno de los mejores futbolistas de la historia. Sin embargo, cualidades no le faltan y trabaja cada partido como si fuese el último.

Pero por mucho que os cuente, sólo tenéis que verlo vosotros mismos para poder opinar. Aquí os dejo un par de enlaces. Ahora, disfrutad de este pequeño japonés. Quizás algún día tenga que echar mano de esta entrada y decir "os lo dije".

Takefusa Kubo en acción


Takefusa Kubo FC Barcelona

viernes, 17 de febrero de 2012

Una Liga del tercero al último

La Liga española de fútbol debería existir sólo del tercer clasificado para abajo. Porque el resto no tiene ya ni chiste. A estas alturas del mes de febrero el Real Madrid tiene ya el título en el bolsillo y todo lo que se hable de éste y del Barça es para nada. Está todo el "pescao vendío". Lo interesante viene justo después de estos dos de siempre. Ya aburre que todos los años sea igual.

El Valencia, tercero con 40 puntos, aún podría incluso pillar al Barcelona. ¿Imagináis? Creo que sería algo grande. Justo por debajo está el Levante, que sigue en zona Champions, aunque empatado a puntos con el Espanyol.

Y es que la zona europea está apretada y en un colchón de cuatro puntos están los clasificados del cuarto al décimo (entre 32 y 28 puntos). Pero el descenso no es que esté a menos: sólo a 23 puntos, los que tiene el Racing, el primer colista.

Todo está interesante por la zona media-alta, porque cualquiera, desde el antepenúltimo al cuarto pueden meterse en Champions. Pero también por abajo, porque desde el cuarto al último pueden descender.

Sporting y Zaragoza lo tienen muy negro, sobre todo este último, que tan sólo tiene 15 puntos. Pero nada es imposible.

Es por todo esto por lo que me gustaría que sólo existiera una Liga sin Madrid y Barça. Una Liga donde se compita de verdad por un sueño. Donde no ganen siempre los mismos y donde las portadas de los periódicos estén protagonizadas por otros equipos.

¿Lo habéis pensado? Ahora mismo la Liga está en un puño, pero del tercero para abajo. El único que medio se salva es el Valencia. El resto no tiene nada decidido. Lo mejor de todo es que ahora llegan enfretnamientos entre ellos.

No tiene precio que el Levante esté cuarto, el Rayo décimo o que Sevilla y Betis estén empatados a puntos y a los mismos del descenso que de la gloria.

Me gusta esta Liga, sí, pero me gusta sin Madrid y Barça. Esos puntos ya se dan por perdidos en casi todos los equipos, aunque se pueda hacer la machada. Los equipos cuentan con seis puntos menos en la segunda vuelta, un total de doce en toda la Liga, salvo excepciones. ¿Qué más da que no estén estos dos?

Igual la creación de la Superliga Europea, donde vayan los dos o tres mejores de cada país no es un mal invento. Dejémosles a estos dos la Copa del Rey, sólo la Copa. Así el resto puede optar, al menos, a tener una Liga en sus vitrinas.

viernes, 20 de enero de 2012

Un equipo que desquicia

Dos días después del clásico, aún colean las noticias al respecto, los reportajes, las declaraciones,... Y todo el mundo, en la televisión o por la calle, llega a las mismas conclusiones: ni onces revolucionarios que no gustan ni convencen a nadie, ni trivotes, ni Pepe a lo Chuck Norris, agresivo y violento de impotencia. Lo del Barça deja sin palabras a cualquiera.

Mou no es capaz de vencer al Barça, de dar con la tecla oportuna, y ya se empieza a pensar que la victoria de la final de Copa del año pasado fue sólo casualidad. Pero, ¿qué tiene el Barcelona que hace imposible que el Real Madrid pueda con él?

1.- Pep Guardiola y sus ideales y valores puestos en práctica. En primera instancia, orden y disciplina, tanto dentro como fuera del campo. El que no entre por estos principios, no entra en el equipo (véase caso Eto'o y expediente Ibrahimovic).

En esos valores, van implícitos la ilusión, el respeto, el compromiso, la confianza, la constancia, la lucha, la entrega, la humildad, la mejora constante, el compañerismo y la unión entre todos los estamentos del equipo. Todo esto lleva a que el Barça tenga un identidad sólida y definida que muchos quisieran.

A parte de todo esto, la filosofía táctica del catalán, clara y definida. El rombo, la fuerza en el centro del campo, la combinación entre la medular y la zaga, y la medular y la delantera, el baile coordinado entre todos y el orden completo en el campo, hacen de este equipo un conjunto que juega a la excelencia.




2.- El equipo. Es más que el Dream Team. El Barça es, simplemente, una máquina de hacer fútbol. En pocas palabras, es como si del cuerpo humano se tratara, un cuerpo bien articulado, que se mueve a las órdenes de un cerebro que está en el banquillo, que no se cae y que si tropieza se levanta. Un grupo de jugadores que late, respira y hace la digestión con precisión Suiza. Valdés, Pinto, Abidal, Keita, Puyol, Piqué, Alves, Iniesta, Xavi, Busquets, Tiago, Cesc, Villa, Messi, Alexis,... Todos saben qué papel juegan en cada partido. Todos bajan, todos suben; todos disparan, todos rematan. Todos andan echando el mismo pie hacia adelante, a la vez, sin descoordinar.



3.- Su fútbol. El Barcelona juega al fútbol. Y no es una obviedad. No juegan al pelotazo, no se ponen nerviosos, no pierden la posición. Su obsesión es controlar el tempo del balón, ser capaces de aburrir al rival empezando la jugada una y otra vez, sin perder la pelota. Cada uno de sus jugadores sabe a quién debe ir el balón en el siguiente pase sin casi tener la necesidad de mirarse a la cara.

Y este fútbol, enamora. Enamora a una afición, a un país que sabe reconocer la diferencia y al mundo, que estudia sus estrategias, sus formas de plantear los partidos.

4.- El líder. Todos los equipos del mundo suspiran por tener un Messi en sus filas. Es un chico discreto, más bien tímido, pero que se transforma sobre el césped. Ahí nace la velocidad, la picardía, la astucia, la calidad innata que sólo unos pocos elegidos poseen. No deja de asombrar, de maravillar, de dejar a todos con la boca abierta, sin perder esa humildad que le caracteriza.



5.- La médula espinal. Sin Xavi, Iniesta y Busquets, el Barça no sería nada de lo que es. El director de orquesta, ése que en el mundo se resisten a nombrar como el mejor jugador del mundo, simplemente es excelente. Xavi es el mejor centrocampista del planeta y eso se nota. Elegancia, precisión, orden, inteligencia, capacidad de reacción, técnica y don de mando.



Junto a él, Iniesta, sencillamente de otro planeta; y Busquets, el hombre en el que todos los entrenadores quieren reencarnarse.

6.- Más allá del césped. Pero el Barça es un equipo dentro y fuera del campo. Son compañeros, colegas y amigos. Tienen canciones, bailes, bromas que sólo ellos entienden. Y eso lo ha conseguido un entrenador para el que es más que qimportante el buen rollo en el vestuario. Si hay sintonía, todo es más fácil. Todos se adaptan, todos se quieren y se respetan y la competitividad es sana.



7.- Humildad. Ante todo, el Barça nunca va de favorito. Siempre respeta al máximo al rival que tiene enfrente, por muy pequeño que sea. Nunca se mete en declaraciones polémicas. Simplemente, se dedica a lo que mejor sabe hacer: jugar al fútbol. El resto le sobra.

Y todo esto, ¿en qué se traduce? En tener en sus vitrinas 13 títulos en tres años y medio. Entre ellos dos mundialitos y dos Champions League. Se traduce en tripletes y sextetes.

Se traduce en que este Barcelona ha logrado gente a la que no importaba el fútbol, disfrute con el espectáculo. En que se hable de este equipo en todos los rincones del planeta y en que hasta los aficionados del eterno rival se rindan ante los encantos de esta escuadra.



Ante este plantel, ante esta capacidad ganadora, es muy complicado reaccionar. A Mou, esta temporada, aún le quedan dos intentos. El próximo, la semana que viene. A ver qué as se saca esta vez.

miércoles, 18 de enero de 2012

Pepe y la desesperación de Mou

A poco para que dé comienzo el tercer clásico de la temporada, Mou tiene a periodistas y aficionados, y calculo que a la misma plantilla, con el alma en vilo. El once del Real Madrid esta noche es todo un misterio.

En el caso del Barça, las dudas son menos y todo apunta a que Pep apostará por el mismo once que consigió el 1-3 en Liga, con la salvedad del cambio de Pinto por Valdés. Es decir, con Pinto en portería, Dani Alves y Abidal por la derecha e izquierda de la zaga, respectivamente; y Puyol y Piqué como pareja de centrales. Busquets como pivote, Xavi e Iniesta en la medular y un tridente ofensivo compuesto por Alexis (derecha), Fábregas (izquierda) y Messi.

El dibujo, un 4-3-3 ya habitual, puede cambiar fácilmente a un 3-4-3 con Alves jugando por la derecha. Pep, salvo problemas de última hora, será fiel a su estilo.

Pero la verdadera táctica de este clásico la está llevando a cabo desde hace unos días el entrenador portugués, porque nadie sabe nada. Algún as debe estar guardándose el míster blanco en la manga, un as (o varios) para conseguir parar a un Barça que ya se le atraganta demasiado.

Una de las principales incógnitas de este partido será la posición en la que juegue Pepe. Aunque, como en todo, muchas veces es más el ruido que las nueces. Por apostar, un 4-2-3-1 en el que Casillas ocupe la portería, Lass Diarrá el lateral derecho y Marcelo el izquierdo, mientras que Pepe y Ramos se quedan en el centro de la defensa. Más adelantados, Xavi Alonso y Coentrao, con Callejón, Özil y Cristiano por detrás de Benzemá.

La otra opción es el trivote compuesto por Pepe, Lass y Coentrao, con Cristiano, Benzema y Callejón arriba. Y tampoco se descarta a Ramos por la derecha.

Pero, ¿quién sabe? Si Mou lleva concentrados hasta lesionados y sancionados.

La clave, el portugués sabe que pasa por parar a Messi. Con Pepe en el centro del campo, el Madrid gana seguridad en esa zona y control, porque es una posición con la que el normalmente central ha incomodado siempre al eterno rival. Ya jugó en este sitio con Portugal y frente al Athletic la pasada temporada, lugar que repitió en uno de los clásicos.

Pero ésta puede ser un arma de doble filo. Porque Mou sabe que la desesperación blanca por frenar al Barça quedaría al descubierto. Un Barça que tiene obsesión por tener la posesión y tocar, desde el portero a Messi.

Para ganar al Barcelona hay que ser osado, valiente, como lo fue Pepe Mel el domingo. Entrar sin miedo a perder y con todo por ganar.

El centro del campo es propiedad del conjunto catalán. Parece como si un orden divino los colocase y ellos se movieran por incercia. Aquí y en la selección. Se ordenan y desordenan a su antojo, como movidos por una fuerza que sólo ellos conocen, compenetrándose con la defensa y con la delantera como si una cosa fuese mera continuación de otra. Bailando sin descompensarse.

La otra asignatura que, de momento, tiene ganada el Barça es la de su jugador estrella. Messi lleva ya 13 goles frente al Barça, mientras Cristiano se agobia y no da pie con bola frente al eterno rival.

Sería bonito que el portugués despertara de una vez en los clásicos, porque los espectadores veríamos por fin espectáculo y un duelo sin precedentes.

Os dejo un vídeo del partido frente al Athletic del año pasado, con Pepe como mediocentro. Con Mou, todo puede ser. http://www.youtube.com/watch?v=Cln7B0KoijA